Los hermanos Pinzón eran los tres miembros de la familia Pinzón de Palos de la Frontera, Huelva, a finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI. Junto al conocidísimo ”descubridor” Cristóbal Colón participaron activamente en el primer viaje que tuvo como resultado el descubrimiento de América.
Imagen Cristóbal Colón
Martín Alonso y Vicente Yánez, capitanes de las carabelas La Pinta y La Niña, respectivamente, son los hermanos más conocidos. Hay un tercer hermano, menos conocido, que iba a bordo de La Pinta como maestre llamado Francisco Martín. Los marineros de Huelva se reconocen como codescubridores del Nuevo Mundo, junto al Almirante.
Palos de la Frontera, Huelva (en la región de Andalucía) de vocación marinera, se considera como cuna del descubrimiento de América. Desde su puerto partieron, en agosto de 1492, las tres carabelas que llegaron dos meses más tarde, a las desconocidas tierras americanas que fueron llamadas ”El Nuevo mundo”. ES
http://www.abcdesevilla.es/20121011/andalucia/sevi-cristobal-colon-cadiz-201209271515.html
Por M Moguer
abc de Sevilla
Más allá de la figura del Almirante, diversas teorías señalan a los marineros de Huelva como los codescubridores del Nuevo Continente
Imagen Cristobal Colon
La sombra de Cristóbal Colón es alargada. Tanto, que tapa a quienes con él fueron a América por primera vez. El catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Huelva David González Cruz cree que los marineros que le acompañaron son, más que una ayuda, los codescubridores del Nuevo Mundo. Los hermanos Pinzón, de hecho, «son fundamentales en el viaje de Colón. Arriesgan sus vidas, su dinero y consiguen a los mejores marineros disponibles», explica González Cruz.
Imagen de Vicente Yánez Pinzón
No acaba ahí la importancia de los Pinzón. Cuenta González que una de las ideas que se manejan sobre el viaje descubridor de las tres carabelas a América es que la travesía pudo acabar mucho antes de lo esperado. «Hay quien sostiene que cuando Colón empieza a ver que no están por donde él había calculado, decide que se vuelve a España». La orden recibe una respuesta rotunda de Martín Alonso Pinzón: «Antes muerto que volver». Es, se supone, gracias a esta negativa por la que Colón llega a descubrir el Nuevo Mundo. Muy distinta hubiese sido la cosa de seguir la idea de volverse. «Hay quien cree que eso no fue así, pero es una de las versiones», aclara González.
Imagen de Martin Alonso Pinzon
Las tierras de la cuñada de Colón
Para conmemorar el descubrimiento de América, está previsto celebrar un congreso sobre la figura de Colón, los marineros que le acompañaron y los hechos de 1492. Dentro de estos actos cobra especial relevancia la ponencia del catedrático González Cruz. Este investigador de la Universidad de Huelva ha encontrado un documento que probaría la presencia de la cuñada de Colón en la provincia onubense en algún momento entre 1484 y 1492.
Imagen de la Pinta, la Niña y La Santa Maria
Según una carta del entonces duque de Medinaceli, explica González el anterior duque habría arrendado unas tierras de considerable extensión a Briolanja Muñiz, noble portuguesa llegada a la zona de San Juan del Puerto para su repoblación. Muñiz, cuñada de Cristóbal Colón, sería la razón por la que el descubridor acudió a España tras la negativa de la Corona de Portugal a financiar su viaje. «Con pocos medios económicos, tenía que pedir ayuda a alguien para embarcarse a lo que él creía que serían las Indias. Y cuando los reyes de Portugal le dicen que no participan, recuerda a su cuñada, en buena posición económica y bien relacionada en España».
Este dato, que hasta ahora no se conocía, probaría que la cuñada de Colón estuvo cultivando tierras de San Juan del Puerto. Y que fue esa la razón de la llegada de Colón a España. González, autor del libro «Descubridores de América, Colón, los marinos y los puertos», entiende que este extremo de la llegada del descubridor a Huelva es una novedad.
También destaca este investigador del «maltrato» histórico a la provincia de Huelva. «A la provincia no le reportó beneficios en 1492 el descubrimiento de América porque todo se trasladó a Sevilla. Tampoco fue compensada. Ni entonces ni ahora, puesto que aún no ha sido nombrada Patrimonio de la Humanidad».












The ballot for the plebiscite on status. Voters must choose whether they agree whether the current status and determine which status they would prefer instead of the current one.
The second question of the plebiscite asks voters to choose a new political status regardless of whether they agree with the current one. Delgado explained that there could be confusion because voters could confuse the option of a sovereign free associated state with the current ELA. “I have no hope that the political status of Puerto Rico will be solved with this plebiscite,” Delgado said. “I don’t believe that. There has not been an adequate education campaign so the people of Puerto Rico can fully understand the alternatives, because that has been up to those who back each formula, and some have more money than others. “In any case, I don’t think the United States—the federal government and the groups of power there—are truly committed to solve the political and constitutional problem in Puerto Rico.” In Puerto Rico, political preference is often divided three ways: those who favor statehood, who identify with the New Progressive Party (PNP); those who favor free association with the United States, who identify with the Popular Democratic Party (PPD); and those who favor independence, who side with the Puerto Rican Independence Party (PIP). Historically, a very low percentage of voters have supported independence. Statehooders think Puerto Rico should have the same rights as a state, and want the island to become one. Some of those who are pro-ELA think everything should stay as it is, others think the same, except with more rights, such as being able to make decisions when it comes to the merchant navy. Puerto Ricans can serve in the military but cannot vote for president—with the exception of voting in presidential primaries. In addition, although for some exceptions, they pay no federal taxes. They became American citizens in 1917, around the time when the United States declared war on Germany and entered World War I. In every plebiscite held, the current status has won. “The United States has intervened in Puerto Rico in many ways, from television to radio, and the people of Puerto Rico has not had a chance to evaluate other possibilities,” Delgado said.

